Mi plan Detox para el cabello con John Masters Organics

 

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Hoy quiero compartir el proceso que estoy llevando a cabo para desintoxicar mi cabello de toda química dañina…

 

 

Llevaba bastante tiempo concienciada en que mi cabello necesitaba una “renovación”, resurgir de las cenizas en las que los productos químicos lo habían abrasado y resurgir cual ave fénix volando hacia lo natural. Y no os hablo de un objetivo fácil, por desgracia mi cabello ha sufrido mas de un capricho estético por mi parte, pero no siempre conseguimos resistirnos a esos “looks” que vemos tan atractivos; planchas, mechas, productos nocivos de fijación, siliconas…etc, mi cabello tenia un popurrí de todo!!.Hasta que he dicho basta!! y estoy llevando a cabo un plan detox sin vuelta atrás, nunca mais!.

Y para llevarlo a cabo me he decantado por los productos de John Master organics; son tantas las opiniones favorables que he leído y sus productos de una calidad increíble, están elaborados con ingredientes orgánicos certificados entre un 70% y un 100% y sigue los estándares orgánicos certificados por USDA (las mas estrictas que se pueden aplicar). Así que, no pude resistirme y me puse a la tarea.

Primer paso; “limpieza profunda y eliminar restos químicos en tu cabello” ; Herbal cider limpieza profunda y sellador del color.

 

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Contiene 94% de ingredientes certificados (nada más y nada menos), aceites esenciales y vinagre de sidra de manzana orgánica.

Elimina los residuos en el cabello, sellando el color tras una coloración y devolviéndole el PH adecuado. En mi caso lo que más necesitaba era que arrastrara de mi cabello todos los restos químicos, para dejarlo depurado frente a los tratamientos que iba a aplicar después y que pudieran penetrar en mi cabello sin obstáculos.

Debes diluir de 1 a tres tapones en un vaso, yo diluí tapón y medio en un pequeño bol que venden en el mercadona para la aplicación de tintes, (ademas que el pincel me iba a venir muy bien más adelante).

El olor a vinagre no tardó en aparecer, ¿es desagradable? pues sí, pero es cierto que desaparece y no permanece en el cabello, eso sí! cuidado al aplicarlo, porque yo muy torpe de mí, una vez tuve preparado el bol, lo vertí sobre mi cabeza y la mezcla consiguió llegar hasta mi rostro y uff, el vinagre hizo de las suyas. Así que, ojito, inclinar bien la cabeza y sin prisas, masajear y esperar unos minutos.

Segundo paso; “Reconstruir el cabello dañado” : champú y mascarilla reconstructora de miel e hibisco.

 

John Master

Enriquecidos con ácidos linolénico y hialurónico, con proteínas de seda, arroz y avena para renovar y reconstruir el cabello dañado. Y los ya mencionados miel e hibisco que ayudan a hidratar y mantener un cabello sano. Sin duda un coctel salvador de proteínas e hidratantes intensivos para esos cabellos que necesitan un rescate desesperado.

La mascarilla también contiene; proteínas de soja que fortalecen los folículos pilosos, aminoácidos de trigo para desenredar y aportan brillo, mantequilla de cupuacu que ayuda a tratar el cuero cabelludo seco, y extractos de algas para suaviza, alisar y dar al cabello un brillo natural.

Aplicamos el champú de forma normal, masajeando y esperando un par de minutos, no esperéis ver espuma, porque apenas si aparece, yo creaba un poco en mis manos y luego masajeaba, pero no la vais a ver en el cabello, a no ser que desperdiciéis mucho producto, lo cual no es necesario y ademas sobre cargamos el cabello con exceso de producto y estamos intentando dejarlo respirar no volverlo a ahogar! 😛 . Su olor es agradable, natural, pero se disipa tras el lavado. (ocurre tanto con el champú como con la mascarilla).

La mascarilla es el paso que debemos tomamos con mas calma, si no lo hacemos, hemos desperdiciado tiempo y dinero, deja que tu pelo se nutra sin prisa. Seca un poco tu cabello antes de aplicarla, yo usé una toalla de microfibra, que ayuda a mejorar los problemas de encrespamiento. (también la podéis encontrar en el mercadona).

Tras ello, volví a recuperar el bol que os indicaba antes, lo limpié y puse un poco de mascarilla, y con el pincel, fui mechón a mechón aplicando el producto, así nos aseguramos de que el producto se reparte mejor. Calenté la toalla humedecida en el microondas algunos minutos y cubrí el pelo con ella unos 30 minutos.

Y tras varias semanas repitiendo este tratamiento, puedo llegar a una conclusión.

Resultados:

Ante todo debemos partir de que mi pelo estaba muy dañado y acostumbrado a productos químicos, ¿Qué quiero decir con ello? pues que los milagros no se consiguen de un día para otro, y que no nos rindamos a la primera de cambio si no vemos resultados de anuncio, mi cabello estaba sometido a siliconas que ocultan aún más el deteriorado aspecto de mi cabello, nos timan dando una apariencia que no es la real mientras nuestro pelo se va asfixiando cada día más, sin conseguir obtener los nutrientes que realmente necesita. Es como una cara maquillada, ¿luce bonita, verdad? pero…¿te aplicas tus tratamientos sobre el rostro maquillado¿ ¿ o lo limpias antes para que puedan penetrar los productos? pues si vamos aplicando siliconas en nuestro cabello es lo mismo, lucirá genial, pero todo lo que apliquemos después para su cuidado, no llegará a su destino y claro, si nos decidiéramos a “desmaquillar” ese rostro, ósea a limpiar nuestro cabello y ver su verdadero rostro, nos encontraremos con una realidad muy distinta, que es con la que yo estoy luchando ahora.

 

Mi cabello está aun en fase de transición, mejorando día a día, cada vez lo noto más hidratado, más suave al tacto y en el cepillado, la caída ha disminuido, incluso diría que ahora el cabello me crece con más normalidad, llevaba un tiempo que parecía “estancado”.

 

Así que, chao chao química nociva y hola holita a mimos naturales 😉